El finde estuve en Tres Cerritos viviendo una experiencia realmente inolvidable. Doy fé de que lo que sucede allí es muy difícil de poder ser explicado y comprendido, pero lo que uno siente en el corazón es mucho más fuerte que cualquier palabra que se diga al respecto.
Aquellos que puedan, vayan! Dios y la Virgen por supuesto están siempre con nosotros, pero es sabido que muchas veces eligen lugares específicos para lograr determinada misión. El norte de nuestro país, en las afueras de la capital salteña, es uno de ellos.
Hermosoo!
Les dejo un informe de TN al respecto.
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