Hijos míos:
Falta poco para que llegue a mis doscientos años. Supongo que ya todos lo saben, puesto que en nombre de ese acontecimiento ya hay un logo, un slogan, y me están armando una gran fiesta. Hasta quisieron usar las reservas del Central invocando esta celebración.
La verdad, no sé cuántas cosas se taparán con este cumpleaños mío, a eso tienen que estar atentos ustedes; pero es innegable que no es una fecha más. Por lo menos para mí. Desde aquel Primer Gobierno Patrio conformado el 25 de mayo de 1810 (no sin problemas) hasta el actual (con varios percances) han pasado muchas cosas con las que me alegro, me arrepiento, me entristezco, me emociono, y experimento muchas sensaciones más.
A diferencia de ustedes, yo pude observar todo el proceso de formación de nuestro país. Hemos crecidos, es evidente que no vivimos como en aquellos orígenes. Logramos organizarnos, dividir el territorio, establecer leyes, recuperar y defender el sistema democrático, recurrir a caminos diplomáticos en vez de a las armas, integrarnos en un bloque económico, insertarnos en organismos internacionales. Pudimos construir hogares, rutas, calles, edificios; tenemos luz, agua potable, gas, teléfono, internet.
El problema es que sólo lo pueden disfrutar algunos.
Viví todas sus felicidades. Desde la primera -el mismísimo 25 de mayo de 1810-
hasta la última –la vuelta de la democracia-. También entristecí junto a ustedes con los enfrentamientos entre unitarios y federales que dividían a todos, las dictaduras padecidas, los atentados sufridos, las injusticias cometidas, la guerra de Malvinas, los índices de pobreza superando el 50 % de la población, los cacerolazos, las tragedias vividas, por nombrar algunas de las cosas.
Que “Camino al Bicentenario”, no les resulte un slogan pegadizo más… que sea una actitud de reflexión sobre lo que he vivido en estos dos siglos. Ojalá que de esa reflexión surja un punto de inflexión en la sociedad, de modo que se de cuenta que hasta ahora ha producido grandes avances y también grandes injusticias, que ha cometido muchos aciertos y grandes errores, que ha vencido y ha sido vencida, que ha sido el granero del mundo pero que los chicos se mueren de hambre, que ha formado grandes profesionales pero no encuentran empleo, que ha creado grandes médicos pero que no tienen los recursos para atender a los enfermos, que cobijo a héroes y Premios Nóbel y a grandes asesinos y corruptos, que echó la culpa al otro y no se miró al espejo, que encontró la cura a muchas patologías excepto a la mano del hombre, de algunos hombres.
Hasta un nuevo contacto.
La Patria Argentina.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Sin dudas que nos tiene que servir como momento decisivo para pensar muchas cosas y decidirnos final y firmemente a progresar como país y dejar de desaprovechar tantas oportunidades.
ResponderEliminarJosé.
La anterior y esta, muy buenas entradas. Muy bien escrito Rodri.
ResponderEliminarEl de arriba soy yo, Chano.
ResponderEliminar